Uno de los talleres más dificiles de abordar, pero cuyo resultado fue impactante. Dirigido por la Andrea Saltzman y Carlos Campos, este taller pretendia generar en nosotros una mirada mucho más analítica de la ciudad, encontrar acontecimientos que permitieran posteriormente generar situaciones de diseño: encontrar en la cotidianidad, en el acontecimiento, lugares en los cuales el diseño (arquitectura y diseño) tuviera una fuente de trabajo.
Tras buscar y buscar en la calle, tras arduo trabajo de campo, encontramos un acontecimiento en la ciudad: las personas y su luz.

Aunque la calle, la ciudad este vacía y no este iluminada, las personas siempre estamos iluminados, nuestra vida es una fuente natural de luz, portamos un aura. Esta aura es la que nos llevo a desarrollar un proyecto en el cual hicieramos evidente la luz de las personas.
Esto finalmente nos llevo a desarrollar una intervención en la cual las personas, a través de la interacción con la luz, captada con una cámara con una velocidad de obturación muy lenta que permitía ver como las personas al cruzar, dejaban un rastro lúminico, iluminando la ciudad:

La ciudad puede tener mas luz, cuando esta apagada que ante la evidente luz!
El fuego humano es suficiente, inclusive esta experiencia me dio una idea, generar actividades en parques y lugares, en la noche, abandonados, parque y sitios peligrosos, en los cuales, las personas con lamparas y bombillos adheridos a sus cuerpos, de toda la luz necesaria, que la alegría e integración alimente esta luz!
Nuevamente, como dije al principio, es uno de los talleres más complejos e interesantes al mismo tiempo, pero al asimilarlo, la experiencia es muy buena, el trabajo y esfuerzo se justifica.
Es una nueva forma de ver la ciudad, cultivaron en nosotros otros ojos mucho más analíticos!
Muy buen taller!
Andrea muy buena directora.